
El presidente Javier Milei volvió a defender el programa de ajuste económico impulsado por su gestión y afirmó que la disminución del salario real en el sector público no responde a una consecuencia imprevista, sino a una medida planificada dentro del esquema oficial. «La caída salarial del sector público es una consecuencia buscada de nuestro modelo», aseguró el mandatario durante una entrevista radial, en la que además destacó una reducción del 30% del gasto público en términos reales.
La dura réplica del gremio de los estatales
Tras las declaraciones presidenciales, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, salió al cruce y acusó al jefe de Estado de «mentir descaradamente». A través de una publicación en sus redes sociales, el dirigente sindical recordó las promesas de campaña del Ejecutivo y afirmó que el ajuste terminó impactando de lleno en los trabajadores.
Aguiar cuestionó quiénes son los verdaderos beneficiarios del rumbo económico y apuntó contra las retribuciones del Gabinete, los senadores y los directores de empresas estatales. En ese sentido, señaló que la pérdida de poder adquisitivo del sector público es una constante que afecta a las familias trabajadoras mientras los altos cargos mantienen ingresos elevados.
Reclamos salariales y proyección política
De acuerdo con el último informe del Observatorio del Salario de ATE-INDEC, durante el mes de junio un hogar tipo necesitó $2.500.314 para cubrir sus necesidades básicas, al tiempo que el salario testigo del SINEP acumula una pérdida del 31% en su poder de compra desde el inicio de la actual gestión. Frente a este panorama, la central sindical reclama la aplicación de un aumento de emergencia del 48% y el otorgamiento de un bono mensual de $500.000.
Por su parte, el presidente Milei ratificó la continuidad del esquema de recortes y el achicamiento del Estado como política central para ordenar las cuentas fiscales y reducir la inflación.
